Directoras en la Historia del Cortometraje Español

OTRA ILUSIÓN

   Me gustaría compartir mi última ilusión: el libro Directoras en la historia del cortometraje español. Considero que el relato histórico de nuestro cine está incompleto y con esta obra pretendo reemplazarlo y revitalizarlo, repasando la trayectoria de 154 directoras, desde las pioneras Rosario Pi, Margarita Alexandre, Helena Cortesina o Ana Mariscal hasta las jóvenes realizadoras que marcan el signo positivo de una etapa plena de reconocimientos, como Elena López Riera, Laura Ferrés o Irene Moray.

    Reivindico, a través de los comentarios de 835 cortos de estas cineastas, una nueva lectura que las sitúe en el lugar que las corresponde.

   El cuerpo central del libro aborda la historia y el papel desarrollado por la mujer en nuestro cine. También explica la temática reflejada, que muestra los valores femeninos y el recorrido profesional de cineastas que representan lo más destacado del cortometraje, con aportaciones audiovisuales que intentan revertir el patriarcado ancestral, trasladando el protagonismo de las historias a la mujer.

   Además, la segunda parte de esta publicación contiene un análisis de la situación actual de la mujer en el audiovisual y de la labor que realizan las diferentes asociaciones de mujeres cineastas, una lista de los festivales dedicados al cine realizado por mujeres y, finalmente, una propuesta didáctica en la que selecciono 224 cortos que pueden generar debate y ayudar a la creación de un espectador crítico.

   La portada del libro es de Juan Díaz y contiene ilustraciones de Juan Antonio Tinte, de la serie Retratos invisibles-Mujeres sin retrato, que el reconocido artista me ha cedido para esta obra.

   La presentación se realizará el 7 de octubre en la Cineteca, en el marco de la 29ª edición del Festival de Cine de Madrid que organiza la Plataforma de Nuevos Realizadores (PNR).

Serie Retratos invisibles- Mujeres sin retrato (1) . JUAN ANTONIO TINTE

PALABRA DE CAPITÁN

Creo en ti

    Juan Carlos Aragón Becerra ya es un mito. No importa que algunos le negaran el reconocimiento porque no le entendían. “El Capitán Veneno”, el poeta del carnaval gaditano, deja una inmensa huella creativa y un vacío descorazonador. La fiesta de la libertad pierde a un autor cuya calidad literaria trasciende la propia fiesta, un inventor de coplas que calan muy hondo, un cantautor con una proyección universal.

   Palabra de capitán (2020) de Nacho Sacaluga descubre el lado más personal del autor de tantas y tan brillantes chirigotas y comparsas, que forman parte de lo mejor que se ha escrito y cantado en el Carnaval de Cádiz.

Juan Carlos Aragón.

Sacaluga une a su condición de experto en el carnaval -al que dedicó su tesis doctoral- su dominio del lenguaje audiovisual. Reconocido cineasta, en 2009 se acerca al universo carnavalesco gaditano con el documental Febrero, cuando la vida es carnaval y su anterior trabajo, Las noches del mundo (2016) codirigido con Fernando Ávila, es nominado a los premios Goya.

   En la cinta que nos ocupa, Nacho y Virginia del Río, responsables del guion, se alejan del tono localista y apuestan por un punto de vista que traslada una narrativa que se interesa por la dimensión más íntima de Juan Carlos Aragón. Escriben un relato que privilegia la reflexión sobre una obra que se aferra a la tierra que le vio nacer pero que, al mismo tiempo, experimenta con recursos literarios que acceden a un mundo más amplio.

   Palabra de capitán da comienzo en un estudio de radio, un guiño a un medio de comunicación que acompaña nuestras vidas y que ha hecho y sigue haciendo mucho por acercar las coplas a los gaditanos que abrazan sus ondas hertzianas.  Así,  Nieves Concostrina, periodista de la cadena SER, informa el 17 de mayo de 2019 del fallecimiento del autor de Los Yesterday.

    El director alterna imágenes de la Tacita -buena fotografía de Antonio Echavarri– con testimonios de amigos de la infancia, directores de agrupaciones, componentes de sus chirigotas y especialistas en su obra. Son muy relevantes los encuentros en el Teatro Falla con dos iconos del Carnaval: José Luis García Cossío y Antonio Martínez Ares -responsable de la música de la película junto a Willy Sánchez de Cós-, las valoraciones de Vicente Lázaro, director de alguna de sus agrupaciones, y las acotaciones literarias y filosóficas que aportan Javier Sádaba, Miguel Ángel García Argüez, Pablo Simón y Javier Ruibal. Mención especial, desde luego, para las intervenciones verdaderamente emotivas de su padre y de su viuda.

   Además, Nacho Sacaluga refuerza el documental con otros testimonios de algunos de los artistas que han cantado coplas del poeta, como India Martínez, que deja una secuencia imborrable cantando el Credo. Asimismo, disfrutamos de la autoría del mito en un desfile vertiginoso de algunas de sus agrupaciones a través de una ventana abierta al templo de los ladrillos coloraos, escenario de esta representación popular.

                          Nacho Sacaluga y Manuel Carrasco durante el rodaje.

Con todo, el cineasta muestra el entorno en el que creaba un autor muy grande. Marcado por la muerte de su hermano, el poeta del carnaval, el filósofo y maestro es recordado como un hombre inquieto, comprometido y hasta cierto punto revolucionario.

   Concebida desde el respeto y el cariño, Palabra de capitán se inicia con un susurro y con la presencia serena del mar, finalizando de forma circular. Es una obra intimista, un punto poética y también luminosa (esa luz tan especial de Cádiz). Una luz que se alía con ese nuevo Dios entronizado al que este excelente documental rinde merecido tributo.

MURIERON CANTANDO

Memoria y compromiso

Cádiz, la ciudad de la alegría, Cádiz la ciudad que canta coplas que traspasan fronteras; Cádiz, cuna de la libertad.  Pero también la que sufre la tasa más alta de paro y la que, como tantas otras, padeció el dolor propiciado por un infame Golpe de Estado.

   El Aula Itinerante de la Diputación de Cádiz se apoya en el historiador Santiago Moreno para recuperar la Memoria democrática de la provincia y con motivo del 80º aniversario de la prohibición de los Carnavales (1937) presentó el documental Murieron cantando (2017), con guion de Moreno y realización del Servicio de video de la Diputación.

   En la cinta, una voz en off que simula la de Pedro González Baone, componente de una murga que salvó la vida de milagro, relata cinco historias, a través de los testimonios de las familias de los carnavaleros que sufrieron la represión del bando vencedor de nuestra “incivil guerra”.

   Basado en su tesis doctoral dirigida por José Marchena Domínguez, El Carnaval silenciado-Golpe de Estado, dictadura y represión en el febrero gaditano (1936-1945), defendida en la Universidad de Cádiz en 2015, Santiago Moreno Tello traza el opresivo período que se vive en un época oscura que sigue a otra anterior y más luminosa, la de la II República, una etapa en la que florecen las agrupaciones al abrigo de la libertad que se respira en el país y que queda  segada de raíz a partir de julio de 1936.

   Como señalaba, Pedro González va desgranando una a una las historias. La de Los pichis musicales, una murga de la Viña, creada en 1933 y de la que fusilaron a varios de sus componentes, la de Ricardo Trujillo y la Taberna Nicanor, que fueron apresados por cantar coplas en una taberna, actividad considerada “peligrosa”, absolutamente prohibida, como todo.

   También la de Los frailes o la chirigota fusilada, que desaparecen después del golpe, aunque se salvan porque consiguieron esconderse, como tantos otros españoles y que refleja muy bien la película La trinchera infinita (2019) de Jon Garaño, Aitor Arregi y José Mari Goenaga.

   La cuarta historia es Juan Ragel, el autor desaparecido, que se piensa que está en una fosa común y la última -aunque habrá miles de historias más- sobre Los vendedores de agua y el Frente Popular, que cantaba a favor del frente de izquierdas y fueron fusilados.

   En suma, Murieron cantando es un excelente trabajo audiovisual que recupera imágenes históricas con las que Santiago Moreno Tello -ayudado en algunas investigaciones por Kiko Camacho y por Francisco Javier Sevilla Pecci– pretende crear conciencia para que las nuevas generaciones de carnavaleros conozcan la realidad social de un período frustrante de nuestra historia y, principalmente, reivindica la necesidad de recuperar la memoria histórica de Cádiz y el compromiso de los autores, directores y componentes de esa etapa histórica, referentes de la identidad cultural de un Carnaval donde se canta contra todo tipo de poder.

   Desde luego, un brillante documental que dignifica este género y que deja un final verdaderamente emocionante.

RUTA: CÁDIZ Y SU TEATRO FALLA

EL TEMPLO DE LOS LADRILLOS COLORAOS

Gracias a los carnavales me enamoré de Cádiz y llevo 15 años veraneando en la Tacita de plata. Incluso, he publicado un libro sobre la fiesta de la palabra: El Carnaval de Cádiz-Periodismo crítico de un pueblo (2019).

   Este verano, he vencido los miedos del virus asesino y no he querido faltar a mi cita con la ciudad de la luz y la alegría porque Cádiz, siempre te sorprende Este año, he descubierto una propuesta cultural de indudable interés.

   1d3milhistorias es un spinoff que nace en la Universidad de Cádiz. La idea, según cuenta Santiago Moreno -uno de los fundadores junto a Francis Sevilla Pecci– es trasladar las investigaciones realizadas en la Universidad a la calle. Así, estos emprendedores comparten con los asistentes a las rutas que organizan múltiples historias que enseñan el acervo histórico y cultural gaditano.

   He disfrutado de la “Ruta Cádiz y su Teatro Falla”, una visita contada y cantada por Santiago Moreno y Francis Sevilla Pecci. Para los que amamos el carnaval, travesar las puertas del Gran Teatro Falla es entrar en un universo muy especial, es revivir en parte esos concursos de agrupaciones del carnaval que sigo desde hace 30 años.

   Santiago Moreno cuenta la historia del teatro. Doctor en Historia Contemporánea es autor de algunos libros que tienen como eje principal la memoria histórica, como Periodistas represaliados en Cádiz (2008) o La destrucción de la democracia-Vida y muerte de los alcaldes del Frente Popular (2012).

   Francis Sevilla Pecci, químico y referente indiscutible del Carnaval de Cádiz canta coplas que sitúan el contexto histórico. Ha formado parte de chirigotas de Juan Manuel Braza “Sheriff”, con las que logra terceros premios en Esto está amañao (1993) y Caiman (1994).

   Director, autor y músico de numerosas agrupaciones carnavalescas, en 2008 saca el coro a pie La calle del arte, que consigue el tercer premio y también integra el coro La vuelta a Cádiz en 80 mundos (2016) de Rafael Pastrana, primer premio.

   Por tanto,  estos dos excelentes comunicadores aúnan su sabiduría para transmitir las investigaciones realizadas en un templo del estudio y conocimiento, como es la Universidad de Cádiz.

   Sin duda, un verdadero lujo este trayecto por el Falla, más de dos horas que son puro deleite. Además, para los interesados en saber más de la Tacita de plata proponen otras rutas:

-Ruta sobre la Guerra Civil

-Ruta sobre la Posguerra

-Ruta Carnaval prohibido

-Ruta Paco Alba

   Desde luego, un fantástico crisol temático que recomiendo vivamente. Si visitan Cádiz tiene una cita ineludible con estos guías tan especiales que le enseñarán historias de la ciudad trimilenaria.

Con Francisco Javier Sevilla Pecci.

UN FANTASMA RECORRE […]

Llega el cuadro esperado

Compromiso

   Dentro de dos años se cumplirá el centenario del primer documental de la historia del cine, Nanuk, el esquimal (1922), de Robert Joseph Flaherty, pionero que entendió mejor que nadie la función de este género como activo social del séptimo arte.

   El ovetense Tito Montero frecuenta con asiduidad este territorio fílmico y en su último trabajo, Un fantasma recorre […] (2019), cuyo título -corchetes con puntos suspensivos incluidos- es muy significativo, recupera a través del arte hechos sustanciales del pasado para confrontarlos con el presente. Así, la pieza, que forma parte del catálogo de cortos asturianos “Laboral Cineteca”, experimenta sobre los modos de representación que conectan ambos tiempos. Precisamente, una obra suya anterior es el documental El pasado presente (2018).

   Tito es un creador multidisciplinar (periodista, escritor, cineasta, realizador televisivo) que desarrolla un argumentario barnizado por su compromiso.

La pared vacía espera el contenido artístico que es también histórico

    El Museo de Bellas Artes de Asturias acogió hace unos años en una de sus salas dos cuadros de Goya: Retrato de Jovellanos con el arenal de San Lorenzo al fondo (1780-1785) y Retrato de Fernando VII (1814). Montero reflexiona sobre este encuentro artístico que rescata, en ese choque visual que se establece entre las obras, un período fundamental de la historia de nuestro país.

   Dos personajes políticamente enfrentados, el rey absolutista y el activista que ayuda en la llegada de la democracia liberal, a los que se une el espectro de un tercero, Rafael del Riego, el revolucionario asturiano.

   Muy cuidada formalmente y filmada con elegancia, en la cinta descubrimos los preparativos de la muestra, donde adquiere presencia esa pared desnuda que espera en silencio ser vestida para representar el diálogo entre dos protagonistas antagónicos.

   El cine recupera así su activismo político, en un ejercicio audiovisual que aviva la memoria para establecer un vínculo con el presente y también con el futuro. Jovellanos, “el amigo del pueblo”, según Carlos Marx, defiende la Constitución de 1812 frente a un monarca que la rechaza pero que, finalmente, es obligado a abdicar por la intervención de Rafael del Riego.

   Un fantasma recorre […] es una pieza que nos reconcilia con el cine. Ese arte ético y social que genera conciencia y que aquí alcanza su culmen cuando el “Coro de Jabalón” canta el mítico himno de Riego, compuesto por Evaristo San Miguel en 1820, que acompaña al Batallón Asturias del comandante Rafael del Riego.

   Regresamos pues con esta excelsa película de Tito Montero al mito que el arte nos devuelve. Ese tramo artístico que el creador inventa adquiere ahora un contenido histórico y político: se completan los puntos suspensivos.

LA PESTE DEL INSOMNIO

Ricardo Darín

Esperanza

La Fundación Gabo presenta La peste del insomnio (2020) del venezolano Leonardo Aranguibel, inspirado en un fragmento de Cien años de soledad (1967) del colombiano Gabriel García Márquez, premio Nobel de Literatura.

   Cine y literatura vuelven a cruzar sus caminos y unen a 30 actores y actrices de siete países latinoamericanos para trasladar un poco de esperanza en unos momentos tan dolorosos. La aparición del virus asesino del Covid-19 ha sumido al mundo entero en una crisis sanitaria y económica de imprevisibles consecuencias.

   Este grupo solidario entrega lo mejor de cada componente, leyendo e incluso interpretando el fragmento que se refiere a la peste del olvido, una enfermedad que llegó al recordado pueblo de Macondo y cuyo peligro no era la muerte, sino el olvido. Recuperamos a personajes que forman parte de nuestra herencia literaria: José Arcadio Buendía, su mujer, Úrsula, Aureliano Buendía y, por supuesto, al gitano Melquíades.

   El cineasta descubre los paralelismos que existen entre la situación de pandemia que padecemos y lo que propone la obra del genial autor colombiano. Aranguibel utiliza con eficacia los recursos visuales, mostrando imágenes que dinamizan e intensifican un relato magistral que crece con la aparición de cada uno de los intérpretes.

   La peste del insomnio es cine necesario y una bella metáfora que rescata el momento en el que los habitantes de Macondo recuperan sus recuerdos y, por tanto, su vida anterior, acercando el realismo mágico que encumbró a García Márquez.

   El cine forma parte activa de la sociedad, deja el testimonio de la realidad social de cada época. Con este cortometraje documental Leonardo Aranguibel dignifica su profesión. Ese emotivo final, en el que se encadenan textos y palabras simboliza la unión de todos por un objetivo común.

   Gracias a Ricardo Darín, Alicia Braga, Manolo Cardona, Paulina García, Leonardo Sbaraglia y a los otros 25 actores y actrices por transmitir tanto optimismo entre la desesperanza.

   Bienvenido sea este proyecto solidario y sin ánimo de lucro que puede verse gratuitamente en la web de la Fundación Gabo- Mientras tanto, intentemos recuperar nuestra propia existencia para sentirnos vivos nuevamente.

VI FESTIVAL DE CORTOS DE CARABANCHEL

COMPROMISO CON EL CINE

   El año pasado tuve el honor de conocer el Festival de Cortos de Carabanchel que dirige y organiza Juan Expósito en su Sala Tarambana. Me impactó la capacidad de convocatoria del festival y el carisma que tiene Expósito, hombre de la cultura, del teatro, de la escena. Carabanchel, territorio cinéfilo -allí viven numerosas gentes del cine- acoge este encuentro cultural en formato corto, cine en suma.

Juan Expósito

La sala, muy coqueta es un escenario perfecto para el intercambio de diferentes sensibilidades cinematográficas.

   Este año, también asistiré, pero en esta ocasión como participante. Mi corto Abel Cuerda, el pintor del color (2020) ha tenido la fortuna de formar parte de la selección oficial. Para alguien como uno, acostumbrado a estar al otro lado, será una experiencia muy gratificante compartir con el público asistente mi ópera prima.

   Este maldito año del coronavirus ha dejado, además de miles de muertos, algo que te destroza el alma, un panorama desolador para el mundo de la cultura. Pero Juan Expósito no entiende de obstáculos y se ha empeñado en realizar el festival en su formato habitual o sea, presencial. Con todas las medidas de seguridad dispuestas,  presenciaremos un programa atractivo que incluirá también piezas no profesionales realizadas sobre el COVID19.

   En esta edición, podremos disfrutar de algunos de los mejores cortos del panorama nacional. Por ejemplo, Mujer sin hijo (2019) de Eva Saiz, una hermosa pieza que habla de la soledad,  el deseo y del regreso a la juventud perdida de una ciudadana invisible -espléndida Susana Alcántara-.  También Flora (2019) de Javier Kühn, con una estética brillante en la que el cineasta registra el trayecto existencial que separa la vida de la muerte o Muero por volver (2019) de Javier Marco, donde la soledad se siente en un espacio de representación lúgubre y que cuenta con el retorno de Simón Andreu y el notable registro de Mabel Rivera.

          Simón Andreu en Muero por volver de Javier Marco.

   Igualmente, Esculpiendo la memoria (2018) de Rubén Seca, excelente poema visual que evoca la memoria personal y colectiva y que fija en la obra escultórica de Eloi. R. Franquesa la confirmación de la fugacidad de la vida, Alzimeher (2019) de Liteo Pedregal (Liteo Deliro) que habla del desgaste emocional de una familia que convive con el Alzheimer. El director, responsable entre otras de La hégira (2011), cuenta con un reparto estelar: María José  Alfonso, Manolo Zarzo y Javier Godino.

   Por otro lado, de las hermanas Cristina y María José Martín Mi hermano Juan (2019) un relato en el que la psicología rompe el hermetismo de una historia inconfesable y  veremos también los últimos trabajos de José Manuel Carrasco, Korsakov (2019), inteligente, como siempre y de Inés Pintor y Pablo Fernández Santidrián, A quien dices amar (2019), que siguen explorando el universo de las relaciones personales.

   En fin, piezas como la animación We sounds (2019) de David Carrizales, Marionetas (2020) de Nacho Clemente, Contaré hasta tres (2020) de Carlos Bigorra y Una vida asegurada (2020) de Jesús Martínez, sobre la figura del buen vendedor.

   Marcelo Carvajal y Susana Alcántara en Mujer sin hijo de Eva Saiz.

Con todo una 6ª edición notable, con la que Juan Expósito confirma su apuesta por un festival que aúna compromiso, solidaridad e integración social.

   Desde luego, será un auténtico placer asistir y participar en esta fiesta del séptimo arte, donde la Sala Tarambana, espacio de representación teatral se ha engalanado para recibir a las gentes del cine desde el 14 al 29 de agosto.

   Enhorabuena a su director, Juan Expósito por su valentía, por sentir la cultura y por seguir en el camino.

LOS ESPACIOS CONFINADOS

Espacios de fe

    Con ocasión del último Festival de Cortometrajes de Clermont-Ferrand, Lorena Martín, del Departamento de Audiovisuales del Gobierno de Canarias presentó en el “Short Market” el catálogo “Canarias en Corto 2020”.

   Entre los cortometrajes que integran dicho muestrario está Selfie de Nayra Sanz, excelente pieza que ya he comentado en otros espacios como el programa televisivo “Un corto contigo”, que desde hace tres años hacemos Antonio Peláez y este servidor y que emite Déjate de Historias TV, donde he destacado a esta pieza como uno de los 8 mejores cortos del año 2019.

   Otra de las cintas destacadas de este catálogo es Los espacios confinados del cineasta canario de origen sirio Omar A. Razzak y de Shira Ukrainitz en la que se cuestionan el impacto de dos religiones monoteístas, la judía y la musulmana. Omar prosigue un trayecto fílmico que representa realidades, mostrando con la fascinante caligrafía visual de Shira el espacio que ocupa la religión en el mundo.

   Razzak es uno de los fundadores de Tourmalet Films, con los que produce piezas que forman parte destacada de la historia de nuestro cine en corto, como Eskiper (2012) de Pedro Collantes o Koala (2012), El mundo (2014), Los Cárpatos (2015) y El fracaso (2017) de Daniel Remón, también socio de la productora e igualmente Circus (2011) y Todo un futuro juntos (2017) de su hermano Pablo Remón.

   El cineasta canario, que ha participado en el Talent de la Berlinale desarrolla una animación notable, creando figuras que son abstracciones geométricas encadenadas con planos picados que se aproximan al acto íntimo de la oración y que se imbrican en ese ritual religioso, fundiendo silencio y canto.

   Los espacios confinados es un brillante ejercicio visual cuyo trazo enérgico transforma sus imágenes en expresión de la fe.

FERROTIPOS

DUDA

    Ferrotipos (2020) es la ópera prima como directora de la actriz Nüll García. Una modelo (Susana Abaitua) acude al estudio de un reconocido fotógrafo (Adolfo Fernández), que le propone participar en un proyecto que intenta mostrar la inseguridad que transmite a la mujer la desnudez.

   Nüll ha actuado entre otras en Los encantados (2016) de Ricardo Dávila y en Pierpaolo (2016) de Miguel Ángel Barroso, una aproximación a la vida de Pasolini y también en el montaje teatral de la obra La excepción y la regla de Bertolt Brecht.

   La cineasta traslada la incertidumbre que siente una joven cuando presiente la utilización de su cuerpo. “no quiero que muestres la desnudez sino que la sientas”, le anima un Adolfo Fernández tan consistente y con buenos registros como es habitual en él.

   Nüll García rueda con elegancia, concibiendo planos muy bellos que asientan una estética en la que destaca la fotografía de Néstor Ruiz, responsable también junto a García de un montaje muy equilibrado.

   La directora deja momentos de una intensa hermosura, como la secuencia en la que Abaitua -buena composición la suya-,se prepara para la sesión de fotos, en la que apreciamos ese atisbo de duda en su expresión facial.

Con todo, Nüll García explora la vida de una mujer que decide el instante preciso donde quiere exhibir su cuerpo. En esa libertad y en la ductilidad del binomio protagonista a los que se une la electrizante intervención de Alba Flores, se hace fuerte el punto de vista de esta debutante que con esta interesante pieza adquiere una presencia destacada y a la que convendría no olvidar.

VERA

1Laura Rubirola y Paulina García durante el rodaje.

Belleza

    Como vengo señalando desde hace un tiempo, el cortometraje de nuestro país adquiere cada vez mayor presencia internacional. La reciente selección en el Festival de Tribeca de Nueva York de Vera (2020), ópera prima de Laura Rubirola confirma esta progresión de nuestro cine.

La pieza está inspirada en una historia personal de la productora catalana con la que reflexiona hasta qué punto conocen nuestras vidas seres ignotos y cómo nos reconocemos en los objetos.

Vera narra la curiosa relación que se crea entre un limpiadora y el dueño de la casa donde trabaja. A través de los objetos que ella cuida se produce una conexión entre dos desconocidos que aman la belleza de la creación.

Impresiona la interpretación de Paulina García. Ella se apodera de la película, desarrollando los matices que impone el guion de Rubirola. La actriz chilena ya nos había conquistado en Gloria (2013) de Sebastián Lelio, con la que obtuvo el Oso de Oro del Festival de Berlín a la mejor intérprete.

El corto crece artísticamente con los guiños musicales asociados a la primavera (Vivaldi), al maravilloso Palau de la Música y también gracias a una producción muy cuidada en la que brilla la fotografía de Daniel Vergara.

   Laura Rubirola reivindica la creación artística y firma una pieza de silencios donde se siente la emoción que genera la belleza.